3 errores comunes en sitios web de pequeños negocios
No es falta de herramienta, ni de plantilla.
Son tres tropiezos muy básicos que vemos todos los meses atendiendo negocios más pequeños.
Hablar solo de sí mismo
Es natural querer contar la historia de la empresa, hablar de los años de experiencia, listar certificados.
El problema es cuando eso ocupa toda la página de inicio.
El visitante quiere saber, primero, si resuelves su problema.
Un ajuste simple:
- Empieza la página hablando de a quién ayudas y cómo
- Trae la parte institucional después, como refuerzo de confianza
Esconder el contacto
Muchas empresas esconden el botón de contacto como si fuera un secreto.
Formulario perdido, teléfono solo en el pie de página, nada claro sobre lo que sucede después de que la persona llama.
Mejoras rápidas:
- CTA visible en la home
- Página de contacto simple y directa
- Explicación del siguiente paso (“responderemos en hasta X horas por tal canal”)
Intentar ser todo para todos
Textos genéricos, listas enormes de servicios, ninguna elección clara.
Cuando intentas hablar con todos, nadie se siente realmente visto.
Vale la pena preguntarse:
- ¿Quién es el cliente ideal que quieres atraer?
- ¿Qué servicios tienen más sentido para él?
- ¿Qué tipo de lenguaje espera esta persona (y cuál rechaza)?
Ajustar el sitio para un público real no aleja a las personas.
Acerca a quienes tienen más posibilidades de convertirse en clientes.
Un pequeño negocio no necesita un sitio complejo.
Necesita un sitio honesto, claro y fácil de usar.
El resto lo añades poco a poco, con calma.
Más ideas
para explorar
Descubre artículos con insights claros sobre contenido, web y experiencia del usuario para inspirar tu marca.