Por qué empezar con un sitio web (y no solo Instagram)
Las redes sociales son excelentes para atraer la atención.
Pero sin una base propia, toda tu comunicación depende de reglas que no controlas.
Mucha gente comienza el negocio por Instagram. Tiene sentido: es rápido, visual y todo el mundo está ahí.
El problema aparece cuando la cuenta cae, el alcance se desploma o las reglas de la plataforma cambian.
Sin sitio web, la marca se queda sin casa propia.
Red social es vitrina, no es terreno
Piénsalo así:
- Instagram es una tienda dentro de un centro comercial
- El sitio web es la dirección propia de la marca
En el centro comercial, sigues las reglas del lugar: horario, diseño general, flujo de personas.
En el sitio, tú defines el ritmo.
Lo que el sitio ofrece que la red social no alcanza
- Estructura organizada de información
- Experiencia de lectura y navegación sin distracciones
- Más control sobre datos y métricas
- Longevidad de contenido (los posts antiguos siguen siendo accesibles y relevantes)
La red social es excelente para atraer.
El sitio web es mejor para profundizar.
Cómo sitio y social pueden trabajar juntos
La cuestión no es abandonar las redes, sino hacer que el sitio converse con ellas:
- Bio con enlace a página pensada (no solo un enlace genérico)
- Destacados llevando a contenidos específicos del sitio
- Posts que profundizan temas ya explicados en páginas clave
El objetivo es simple: usar lo social para traer atención y el sitio para construir relaciones y confianza.
Tener un sitio no se trata de ser “más profesional” en el sentido vacío de la palabra.
Se trata de tener tu propio lugar para contar tu historia, a tu manera, con profundidad.
Eso es lo que transforma presencia digital en marca.
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